Cualquier persona viajera -visitante de ciudades europeas y norteamericanas- sabe que hay alternativas para los taxistas. En ninguna ciudad europea o de América del Norte se escucha los claxon de los taxistas. Sencillamente llevan un conjunto de luces en sus techos: una luz roja indica que el taxi está ocupado, una luz verde indica que el taxi está libre para abordar. Este sistema luminoso no molesta a nadie, no crea malestar y no distrae a los demás conductores.
Es tan sencillo!